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Anoche Coquimbo le ganó 3 a 0 a Audax Italiano en Coquimbo. No fue una sorpresa. Lo que sorprendió fue la forma: un entrenador echado en el banco mientras su equipo se derrumbaba, sin instrucciones visibles, sin cambios que cambiaran algo, sin una señal de que esto le doliera. Si al DT no le duele perder así, ¿por qué le iba a doler a los jugadores?
PartidoFechaResultadoCoquimbo Unido vs Audax Italiano15 mayo 2026 · Fecha 123 — 0
Hay una imagen de anoche que lo dice todo. Coquimbo ganando 3 a 0, el partido terminado como ejercicio competitivo, y Gustavo Lema echado en el banco del área técnica. No parado. No gesticulando. No retando a nadie. Echado. Con la postura de alguien que lleva demasiado tiempo esperando que esto termine. Mientras tanto, el técnico rival gritaba, movía a sus jugadores, apretaba hasta el último minuto. Ese contraste no es anecdótico. Es el resumen de la temporada.
No hay modelo de juego en este Audax. No lo hay. No es un déficit menor, no es algo que se corrija con un par de victorias. Es la ausencia total de una idea colectiva. Nadie sabe a qué juega este equipo porque el equipo tampoco lo sabe. Lo que hay son once jugadores haciendo lo que pueden, sin una estructura que los ordene, sin un sistema que los ampare cuando las cosas se complican. Y cuando las cosas se complican —como ocurre seguido— cada uno actúa por instinto. El instinto no alcanza para mantenerse en primera.
Audax no gana de visita por campeonato nacional desde diciembre del año pasado. El Campeonato Nacional 2026 muestra un 31% de rendimiento. Estamos a nada de la zona de descenso directo.
Esos no son datos que se discuten. Son hechos. Y el más preocupante de todos no es el marcador de anoche sino su geografía: el equipo pierde los partidos que no puede perder, contra equipos que no debieran dominarlo de esta manera. Coquimbo metió tres cambios juntos mientras Lema esperaba, evaluaba, calculaba. En un partido donde necesitábamos los tres puntos con urgencia, el técnico se tomó su tiempo como si hubiera todo el campeonato por delante. Ya no lo hay.
Solo culpa a los lesionados y al plantel corto. Nunca a su gestión, nunca a sus decisiones, nunca a los cambios que llegaron tarde o a los once iniciales que nadie entendió. Cero autocrítica.
La conferencia de prensa post-partido fue predecible hasta la náusea. Plantel corto. Lesionados. Situación difícil. Es el mismo libreto desde hace meses y tiene un problema estructural: en enero, Lema describía su plantel como competitivo y con condiciones para pelear.
Era el mismo plantel, los mismos jugadores, el mismo presupuesto. La diferencia es que entonces ganaba y hoy pierde. El argumento de los lesionados y el plantel corto no es una explicación. Es una coartada que se activa exactamente cuando más conviene.
Y hay algo que los números no capturan pero que cualquiera que vio el partido de anoche reconoce: hay jugadores que ya no creen en este entrenador. Se nota en el trotecito sin convicción en los últimos veinte minutos. En el defensor que no cierra porque sabe que nadie le va a gritar si no lo hace.
En el delantero que no presiona porque lleva semanas sin recibir instrucciones claras de cuándo hacerlo. Cuando un vestuario suelta la mano a su DT, los goles en contra se vuelven inevitables. Eso no se arregla con un discurso. Se arregla con consecuencias. Y Lema no transmite consecuencias.
CampeonatoPGPEPPPJ% Rdto.Campeonato Nacional 20263271231%Copa de la Liga 2026311567%CONMEBOL Sudamericana 2026122533%Campeonato Nacional 20253003100%
Fuente: audaxitaliano.app/entrenador/gustavo-lema
Sí, la Copa de la Liga muestra un 67% de rendimiento. La Sudamericana sigue viva. Son datos reales. Pero hay una lógica que Lema y la dirigencia parecen no haber internalizado: si Audax desciende a la Primera B, esas copas del año siguiente las juegan otros. La permanencia no es un objetivo paralelo. Es la condición de todo lo demás. Y en la única competencia que define si nos quedamos o nos vamos, tenemos un 31%.
Hay que hablar también de quien está al mando de todo. No se puede analizar este desastre sin nombrarlo. El presidente de Audax Italiano dirige el club desde Argentina. Fue él quien eligió este cuerpo técnico. Fue él quien definió la política de refuerzos, el presupuesto, el nivel de ambición real con que el club enfrenta el 2026. Fue él quien armó un plantel que, según el propio Lema cuando conviene, "es corto". Si el plantel es corto, ¿quién tomó la decisión de que fuera corto? No fue Lema.
La responsabilidad de GC es anterior y mayor. Lema es una consecuencia. El problema está en quien lo eligió, quien lo mantiene, y quien desde Argentina gestiona un club chileno con la distancia emocional de alguien que revisa un balance. Si Audax desciende, GC vende sus acciones y se va. Los hinchas nos quedamos.
Yo veo el Audax desde mil kilómetros. Lema lo ve desde el banco con los brazos cruzados. El dueño lo ve desde Buenos Aires. Somos la misma postal. Con una diferencia: a ellos les pagan por estar presentes.
Escribo esto desde más de mil kilómetros de Coquimbo. No fui al estadio anoche. Lo vi por pantalla, lo seguí en tiempo real, sentí la misma rabia que sienten los que sí fueron. Pero hay algo que la distancia permite ver con más claridad: esto no se arregla solo. Los equipos que se salvan del descenso lo hacen porque alguien tomó una decisión difícil a tiempo. No después. A tiempo.
Quedan más de quince fechas. Los puntos perdidos anoche no vuelven. El descenso no espera a que el proceso madure ni a que los lesionados vuelvan ni a que Lema encuentre el sistema que nunca ha encontrado.
Audax ha descendido antes. Puede descender de nuevo. Y cuando eso ocurra, los responsables van a seguir exactamente donde siempre estuvieron.
Lejos.
Columna de opinión personal de Massoni. Los puntos de vista son exclusivos del autor y no representan a ninguna agrupación de hinchas ni posición oficial. Estadísticas: audaxitaliano.app
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