La final de la Copa Chile en 1998 quedó grabada no por las hazañas deportivas, sino por la abrupta interrupción que definió el campeonato.
Universidad de Chile y Audax Italiano ofrecieron un espectáculo futbolístico que quedó opacado por el comportamiento de algunos hinchas y la decisión tomada por las autoridades del partido.
Audax Italiano, pese a estar en desventaja, tenía aún tiempo en el reloj para buscar una posible igualdad o remontada. Sin embargo, el arbitro definió el término del partido en el minuto 81, esos nueve minutos + descuentos nunca se jugaron, perjudicando toda posibilidad de revertir el marcador.