La ilusión verde quiere madurar. Apenas lograron el retorno, los sueños llegaron al cielo. Ahora empiezan a volver a la realidad.
Harto costó subir para andar despilfarrando todo el sacrificio en un año. Santiago Wanderers y Audax Italiano lo saben muy bien. Y aunque suene utópico eso de “estar entre los cinco mejores”, como prometió el presidente porteño, o que “el 97 podemos campeona”, como dijo el timonel itálico, lo cierto es que ya están trabajando. Un buen punto de partida para una temporada de transición.