AUDAXITALIANO.APP
CANCHA: Estadio Santa Laura.
ARBITRO: Alberto Martinez.
EQUIPOS.— AUDAX ITALIANO (1): Godoy; Berly, Benedetto, P. Diaz y Cataldo; Valero, Luis Vargas; Henriquez, Pagani, Reinoso y Zárate. Entrenador: Luis Álamos.
MAGALLANES (1): Aguilar; Hernández, H. Díaz, Casares y Rosales; Lara y Escoz; Novo, Meniasti, Torres y Galdamez. Entrenador: Federico Vairo.
GOLES.— Primer tiempo: No hubo. En el segundo periodo: A los 14 minutos, LARA anotó un tanto para Magallanes, luego de un avance que gestó Meniasti por la izquierda. Empató Audax, sobre los 37 minutos, por mediación de Reinoso, quien, con un espléndido cabezazo, batió la resistencia del meta Aguilar.
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Justo el empate de Magallanes y Audax. Justo y, además, merecido sobre todo por lo que ofreció el elenco itálico en la segunda fracción del match.
Antes, vale decir, en el primer periodo, el cotejo no tuvo muchas alternativas de interés y fue escaso el trabajo de los arqueros. Esto, especialmente para Aguilar, cuya faena resultó simple y sin problemas salvo dos entradas de Pagani y Reinoso, ambas conjuradas con bastante calidad.
Magallanes planificó el partido sobre bases simples y lógicas. Sabedor el director técnico Vairo del rol importante que cumple Reinoso en la creación y orientación del juego de Audax, dispuso sobre él una marcación a presión, que cumplió bastante bien el central Eduardo Torres.
Esta disposición defensiva de Magallanes produjo efectos de inmediato, ya que Reinoso, opacado por la presencia de Torres no gravitó en la conducta de su cuadro en la proporción habitual.
De esta manera y controlando bien el mediocampo, Magallanes dominó con cierta persistencia e, incluso, se creó varias ocasiones que sus delanteros desperdiciaron.
En la segunda etapa, el panorama del cotejo varió en cierto modo, luego que Audax arriesgó más y buscó con mayor claridad y más ajuste colectivo la posibilidad de batir a Aguilar.
Si bien es cierto que no lo logró inicialmente, por lo menos contribuyó a que el match tuviera mayor equiparidad y por supuesto una cuota más alta de emotividad.
Sin embargo, y cuando Audax parecía haber conseguido controlar el partido, vino un contraataque veloz y punzante de Magallanes que concretó Lara con un muy buen remate.
En desventaja, Audax modificó sustancialmente su criterio de juego y ya dejó sus posiciones más bien cautelosas (tres y hasta cuatro hombres en mediocampo y solo dos en ataque franco), para entrar decididamente en una posición ofensiva, que esta vez determinó un mayor trabajo para la retaguardia magallánica.
Fruto de esta actitud más resuelta, más clara y más ambiciosa, fue el tanto de empate logrado por Carlos Reinoso cuyo espléndido cabezazo junto con batir a Aguilar, puso un sello de justicia, para lo que había ocurrido en el campo.