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Las increíbles historias de Gino Barducci, el hincha que alienta a Audax desde 1937
📅 20 de November de 2016

Las increíbles historias de Gino Barducci, el hincha que alienta a Audax desde 1937

Gino Barducci miraba pasar los trenes en la estación de Peñablanca, cerca de Villa Alemana. Era 1937, tenía ocho años, jugaba con una pelota de trapo con otros niños y escuchaba el fútbol argentino en la radio, porque no llegaba la señal desde Santiago. Esperaba que del expreso descendiera su vecino Carlos Giudice, referente histórico de Audax Italiano, seleccionado nacional y uno de los primeros chilenos que jugó en el extranjero: en el Peñarol de 1930.

"Era un personaje y para nosotros, más que un ídolo, era un extraterrestre. No sabíamos nada de fútbol chileno y lo bombardeábamos a preguntas desde que se bajaba del tren hasta que entraba a su casa. Él nos prometía que un día nos llevaría a un partido de verdad", recuerda Barducci (89 años), hijo de un sastre italiano que llegó al país en 1912 contratado por la Armada para confeccionar los uniformes de los oficiales.

Giudice cumplió. "Fue mi primer partido. Nos llevó a un grupo de niños. Nunca olvidaré la Estación Mapocho, ese tremendo anuncio que decía 'Voy a la botica Petrizzio' al llegar y después el enjambre de tranvías al salir. Fue un duelo contra la Unión Española, creo que en el estadio Santa Laura, porque tomamos el tranvía 36", dice Barducci.

"Además, mi padrino, tesorero de la Central de Fútbol, me llevó al Sudamericano que se jugó en Buenos Aires desde diciembre del 37 hasta enero del 38. Un año antes habían inaugurado el Obelisco". Barducci cumplió 9 años estando en ese torneo.

El robo de Mussolini

El próximo 30 de noviembre, Audax celebrará 106 años. Barducci, que escribió un libro sobre la historia del club, aclara: "Pero son solo 96 de fútbol, porque recién en 1921 los hermanos Frutero metieron la pelota. Antes era un club de ciclistas. Casi fue una guerra civil entre 'bachichas'", apunta. Con la nueva disciplina también llegaron "los hermanos Gino y Bruno Iacoponi, que habían jugado la final de la Copa Italia un año antes". Luego agrega: "Bruno fue el primer portero que usó guantes en Chile".

Barducci estudiaba en la Escuela Italiana de Valparaíso en pleno auge del fascismo. "Obligaban a los estudiantes a saludar el busto del Duce (Benito Mussolini), pero yo era un rebelde sin causa. Mussolini le regaló un retrato autografiado al Audax que pusieron en la sede de calle Lira. Muchos hinchas hacían el saludo. De la noche a la mañana se robaron el cuadro y culparon a un grupo que se tuvo que ir al Santiago National y le agregaron Juventus al nombre. El cuadro no apareció".

Otra anécdota lo llevó a la inauguración del estadio de U. Católica en Independencia, en 1945, que se celebró con un amistoso ante los itálicos. "Ganó Audax 9-2. El diario Noticias Gráficas tituló 'Católica inaugura estadio con una novena' ".

Otra historia perdida, dice, es la de los hermanos Bolaños. "Fue en una extensa gira de Audax por América. En Costa Rica se reclutó a los gemelos Hernán y Óscar Bolaños y fueron campeones el 36. En un partido expulsaron al mejor, Hernán, pero como no se usaban números, salió Óscar. Tiempo después, Hernán fue embajador de Costa Rica en Chile".

Barducci cierra hablando del título audino que espera desde hace medio siglo: "Estuve en el estadio en tres de los cuatro campeonatos de Audax. Tengo esperanza de verlo otra vez, pero no conseguirlo no afectará mi cariño".

1936 fue el único título de Audax que Barducci no vio. Los otros fueron el 46, el 48 y el 57.

''Sergio Livingstone era espectacular y garabatero. Roberto Rojas la embarró o sería el mejor. Va ganando Claudio Bravo por puntos".
EL MEJOR ARQUERO QUE HA VISTO BARDUCCI.

''Raúl Toro era un dandy, nunca se tomó el fútbol en serio. Le gustaba la noche y las mujeres. Le tenían que dar café para que jugara. Entraba y daba vuelta los partidos. Habría sido el mejor de la historia".

''Para mí el fútbol se murió cuando se dejaron de usar cinco delanteros. En ese tiempo, un empate sin goles era cosa de otro mundo, rarísima".

''Jorge Robledo era extraordinario, pero "Cua-Cuá" Hormazábal, como interior, era insuperable. Ascanio Cortés era un back casi a la altura de Elías Figueroa, que fue el mejor de todos".

Fuente original: www.economiaynegocios.cl
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